Es una excelente noticia volver a encontrarnos ¡¡mi corazón da brincos de alegría!!! La siento como una bonita oportunidad de compartir con todos vosotros, estéis dónde estéis, y de superar el anhelo de la presencia cara a cara… que llegará, que volverá.
Aprovechemos este momento que, con toda su crudeza, nos brinda también la vida, para el cuidado de nosotros mismos/as, de los demás y de nuestra querida tierra. El trabajo de movimiento vital expresivo, por definición, nos trae a lo inmediato, a lo que hay, a quienes somos; y nos muestra que somos más de lo que percibimos y nos enseña un camino hacia nuestra capacidad de transformación, sea grande o pequeña.

Así que os animo a participar en esta clase, que os ofrezco con todo mi corazón, para disfrutar y movernos juntos. Me encantará que nos podamos sentir cerca… con kilómetros de distancia… con la voluntad puesta al servicio de cada de uno/a de nosotros/as y de nuestra humanidad.